Proteínas y enfermedad renal crónica: encontrar el equilibrio adecuado
Introducción
Las proteínas son uno de los nutrimentos más importantes para el organismo, participan en la formación y reparación de tejidos, la producción de hormonas, enzimas y anticuerpos, además de contribuir al mantenimiento de la masa muscular,durante la etapa adulta, entre los 18 y los 60 años, una adecuada ingesta de proteínas es fundamental para conservar la salud, favorecer el rendimiento físico y prevenir la pérdida muscular asociada con el envejecimiento, sin embargo, cuando existe enfermedad renal crónica (ERC), el consumo de proteínas adquiere una importancia especial debido a la relación que tiene con la función de los riñones.
¿Qué función tienen las proteínas en el organismo?
Las proteínas están formadas por aminoácidos, moléculas esenciales para múltiples funciones corporales entre sus principales funciones destacan:
- Formación y reparación de músculos, piel y órganos.
- Producción de enzimas y hormonas.
- Fortalecimiento del sistema inmunológico.
- Transporte de nutrientes y oxígeno.
- Mantenimiento de la masa muscular y la fuerza física.
En adultos sanos, el consumo adecuado de proteínas ayuda a conservar la salud metabólica y funcional. Sin embargo, tanto el exceso como el déficit pueden generar consecuencias negativas.
¿Qué ocurre en la enfermedad renal crónica?
Los riñones actúan como filtros que eliminan productos de desecho generados por el metabolismo de las proteínas, cuando la función renal disminuye, estos productos pueden acumularse en el organismo.
Diversos estudios han demostrado que un consumo excesivo de proteínas, especialmente de origen animal, puede aumentar la presión dentro de los glomérulos renales (hiperfiltración glomerular), favoreciendo el deterioro progresivo de la función renal en personas susceptibles.
Por esta razón, las guías internacionales recomiendan ajustar la ingesta de proteínas en pacientes con ERC, evitando tanto el exceso como las restricciones extremas que puedan provocar desnutrición.
¿Cuánta proteína necesita una persona adulta?
Las necesidades de proteína varían según la edad, el estado de salud y el nivel de actividad física.
Adultos sanos (18 a 60 años)
Generalmente requieren alrededor de:
- 0.8 g de proteína por kilogramo de peso corporal al día
Por ejemplo:
- Persona de 70 kg → aproximadamente 56 g de proteína al día.
Personas con enfermedad renal crónica sin diálisis
Las guías KDOQI sugieren una ingesta aproximada de:
- 0.55 a 0.60 g/kg/día en algunos pacientes estables.
- 0.6 a 0.8 g/kg/día dependiendo de la etapa de la enfermedad y la valoración nutricional individual.
Estas recomendaciones siempre deben ser individualizadas por un profesional de la nutrición.
Proteína animal vs proteína vegetal
Proteína animal
Se encuentra en:
- Carne de res
- Cerdo
- Pollo
- Pescado
- Huevo
- Lácteos
Ventajas:
- Alto valor biológico.
- Excelente perfil de aminoácidos.
Desventajas:
- Mayor carga ácida.
- Mayor producción de desechos nitrogenados.
- Puede favorecer la hiperfiltración renal cuando se consume en exceso.
Proteína vegetal
Se encuentra en:
- Frijoles
- Lentejas
- Garbanzos
- Habas
- Soya
- Nueces y semillas
Ventajas:
- Mayor contenido de fibra.
- Menor carga ácida.
- Favorece una microbiota intestinal saludable.
- Menor producción de toxinas urémicas.
- Puede asociarse con una progresión más lenta de la enfermedad renal.
La importancia de otros nutrimentos
Carbohidratos
Son la principal fuente de energía del organismo. Si la dieta es muy baja en carbohidratos, el cuerpo puede utilizar proteína muscular como fuente energética.
Grasas saludables
Participan en la producción hormonal, la absorción de vitaminas y la salud cardiovascular.
Fibra
Favorece la salud intestinal, ayuda al control glucémico y puede disminuir la producción de toxinas urémicas en pacientes con ERC.
Vitaminas y minerales
Hierro, calcio, vitamina D, complejo B y zinc son esenciales para mantener la salud general y prevenir deficiencias nutricionales.
Por ello, una dieta equilibrada es más importante que centrarse únicamente en un nutrimento.
¿Qué dice la evidencia científica actual?
La investigación reciente ha mostrado que los patrones alimentarios con predominio de proteínas vegetales pueden ofrecer beneficios para las personas con enfermedad renal crónica.
Las llamadas dietas PLADO (Plant-Dominant Low-Protein Diet) combinan una moderada restricción proteica con una mayor proporción de alimentos vegetales. Estas estrategias se han asociado con:
- Menor progresión de la enfermedad renal.
- Menor producción de toxinas urémicas.
- Mejor salud cardiovascular.
- Menor inflamación sistémica.
- Mejor control metabólico.
Conclusiones
Las proteínas son nutrimentos esenciales para la salud de las personas ya que participan en el mantenimiento de músculos, tejidos y múltiples funciones fisiológicas, en la enfermedad renal crónica es necesario encontrar un equilibrio adecuado entre cubrir los requerimientos nutricionales y evitar una sobrecarga para los riñones.
La evidencia científica actual indica que no solo importa la cantidad de proteína consumida, sino también su origen, los patrones alimentarios con mayor presencia de proteínas vegetales, junto con una alimentación equilibrada y supervisada por profesionales de la salud, pueden contribuir a preservar la función renal y mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Bibliografía
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